
La esencia del gesto
ROMAIN LASCARIDES
La mirada de Romain Lascarides se formó entre la exigencia de la gran cocina francesa y una curiosidad permanente por otras culturas. De Grenoble a Saint-Tropez, de Courchevel a Sídney y finalmente Madrid, cada etapa fue incorporando nuevas técnicas, nuevos sabores y nuevas formas de entender el oficio.
Su recorrido junto a algunos de los grandes referentes de la gastronomía francesa le enseñó que la precisión, la disciplina y el tiempo solo tienen sentido cuando permiten que un plato permanezca natural.
Cada gesto de Romain persigue el mismo objetivo: que el sabor hable por sí mismo.